Psicología Avanzada Integrativa (PAI).

Nota.-
Ante todo debemos dejar bien claro que la palabra ‘paciente’ no es de nuestro agrado pues denota pasividad, como que una persona deja su salud en manos de otra persona, como que no se tiene en cuenta su visión de lo que le pasa, como que debe aceptar sin rechistar el diagnóstico y tratamiento impuestos. Y no sabemos encontrar por ahora, otra palabra que lo sustituya y que sea de nuestro agrado; la palabra cliente parece demasiado comercial etc. no encontramos una palabra que refleje el tipo de relación que se establece entre uno y otro y que refleje lo que queremos exponer con este escrito que de otro modo no tiene ninguna pretensión de exhaustividad, sólo exponer una realidad dialógica (dialéctica, dialogante) tal como la entendemos en Centro CERT. Para legar a este fin daremos unas cuantas vueltas a algunos conceptos previos para contextualizar la situación; tenga el lector/a paciencia porque la idea básica es sencilla y compleja a la vez, tal como un vaso lleno de agua hasta la mitad está a la vez medio lleno y medio vacío, así como todas las cosas cuya realidad lo es por la interacción de dos ideas opuestas que interactúan en un proceso de orden/desorden/organización para generarla.

La vida.-
Vivimos en un universo que nos parece ordenado, por la noche, a simple vista podemos ver las estrellas en su sitio siguiendo sus ciclos; con telescopios podemos ver demás galaxias, cúmulos etc.; los planetas también aunque no los podamos ver tan fácilmente y a la vez entre todos estos cuerpos estelares hay gran conflagración caótica, choques de galaxias enteras, explosiones e implosiones, caos, desorden. El orden también reina en nuestro mundo material y en nosotros mismos, cada mañana al levantarnos de la cama nos parece que somos los mismos de siempre, que no hemos cambiado, pero todas nuestras células menos las del sistema nervioso y el cerebro mueren cíclicamente y son reemplazadas por otras nuevas, de hecho, tal como defiende Edgar Morín ‘vivimos porque morimos, y cuando dejamos de morir dejamos de vivir’. En la naturaleza, en la materia, en lo social y en la vida, orden y caos (desorden) están presentes, es como un desdoblamiento de la realidad en dos procesos, uno de construcción y otro de destrucción y a simple vista nos parecen desligados el uno del otro, cuando hay orden no hay caos y viceversa, pero esta forma de verlo es un engaño perceptivo del ser humano, seguramente por que nuestra visión es muy estrecha y acotada al aquí y ahora.

Parece, como indica Morin, que sólo podemos (nos han enseñado a) concebir este mundo como doble y contradictorio. Hombre/mujer, vida/muerte, dentro/fuera, on/of, en contra del aborto/pro elección, equilibrio/desequilibrio, Madrid/Barça, día/noche, partes/todo, permanencia/impermanencia, certidumbre/contradicción, racional/irracional, acierto (verdad)/error, experiencia vivida/abstracción teórica, reflexión filosófica/teoría científica etc. pero, ¿no habría una manera de que se comuniquen ambas visiones?.

En muchos de los ejemplos duales que acabamos de ver, el paso de una visión a la otra no es tajante, no está clara, es difusa, pertenece más bien al ámbito de la ‘lógica difusa’ de Bart Kosko. ¿En qué momento se hace de noche?, ¿qué segundo da el salto del día a la noche?, la verdad es que no lo podemos identificar, el traspaso de la luz a la oscuridad es paulatino, no es de día y al segundo posterior ya es noche cerrada, no podemos decir cuando pasa exactamente; tampoco podemos decirlo con la vida. ¿En qué momento hay vida humana?, biólogos moleculares, embriólogos y genetistas parece que se están poniendo de acuerdo en que la vida comienza en el momento de la fecundación, pero hasta ahora se pensaba que no había vida hasta que no se implantaba el cigoto en la matriz y la ley no concedía derechos como persona sino hasta que nacía.

Pongamos otro ejemplo. Imaginemos que hace ya una hora que acabamos de ingerir alimento y que nos encontramos equilibrados energéticamente, va pasando el tiempo, vamos consumiendo calorías por nuestra actividad diaria y unas horas después empezamos a sentir hambre de nuevo, se trata de una sensación de alarma del organismo, un síntoma de desequilibrio energético que no impele a volver a ‘recargar las pilas’ para reequilibrarnos. ¿Podríamos decir en que momento exacto pasamos del equilibrio al desequilibrio?, no, es una cuestión de grado. Al parecer, la única manera de podernos equilibrar es desequilibrarnos previamente; necesitamos sentir hambre para entender que tenemos que comer, porque sin hambre moriríamos de inanición pues no tendríamos el impulso de alimentarnos. El desequilibrio (caos, desorden) es la condición de posibilidad del equilibrio (orden). Orden y desorden se retroalimentran mutuamente, se necesitan el uno al otro para poder coexistir y generar nuestra realidad.

Repetimos para reforzar la idea. La muerte no es sólo aquello que pasa el final de la vida sino que es a la vez, la que permite la vida; muere una célula y es sustituida por otra igual y es así, muriendo, como permaneces vivo. Permanencia y cambio son conceptos contrapuestos pero no antagónicos. La permanencia está constituida de cambio constante; cambiar es adaptarse a lo nuevo y esta adaptación permite la subsistencia. Morin pone aquí el ejemplo de un remolino en un río; esa estructura, el remolino de agua, permanece como tal sólo si pasa agua a toda velocidad, y cuando deja de pasar agua el remolino se deshace, la estructura deja de existir.

Los soles, cuando han acabado de quemar todo su combustible explotan generando caos, desorden, desequilibrio, pero es desde este caos, nube de gases y otros elementos desde donde se generan con el tiempo nuevas estrellas , planetas, un nuevo equilibrio y orden. El Big Bang fué una gran explosión (sin sonido porque aún no existía el aire), un gran caos, que ha posibilitado con el paso de las eras el orden estelar que ahora contemplamos. Orden y desorden interactúan para generar realidad.
Pero no se trata aquí de oponer lo uno a lo otro, de defender lo uno como superior a lo otro, sino de entender que ambos se comunican y se producen mutuamente, así como el ser humano mediante el sexo ‘produce’ seres humanos que a su vez producen actividad sexual para reproducirse.

El saber.-
Desde siempre el conocimiento humano y su acúmulo progresivo en base a la filosofía y la investigación estaba enfocado en la producción de ‘saber’ es decir, era un saber meditado, reflexionado, discutido por los seres humanos, en la búsqueda de la sabiduría, pero ahora ese saber se ha convertido en datos que son acumulados y almacenados en bancos de datos y luego computados por instancias manipuladoras como el Estado y las empresas. Ya no se discute ese saber en la calle porque se ha esoterizado, se ha matematizado y además es inmensamente grande, ya no cabe en la mente humana y así, el desarrollo del conocimiento progresa a la vez que una ignorancia resignada; el especialista sabe cada vez más de su campo de conocimiento hasta que llega a saber absolutamente todo sobre nada (porque sólo sabe de lo suyo). Los resultados de la investigación producen técnicas de control que producen actividad en la industria que produce cambios en la sociedad y cambios políticos que a su vez interretroactúan con las investigaciones. El objetivo de la ciencia ya no es la búsqueda de la verdad sino la eliminación del error.

La misma ciencia había pensado durante mucho tiempo que el universo era estático, ordenado, inmutable, perfecto, consecuente con el concepto de certidumbre, como una máquina determinista regido por leyes que había que descubrir, pero se ha visto que también hay caos, desorden, entropía (concepto termodinámico que indica que el trabajo produce calor que es una degradación de la energía, desorden, caos, incertidumbre); y la visión dualista del pensamiento científico entendía que no podía ser las dos cosas a la vez, o bien el universo era ordenado, o era puro desorden. Un universo ordenado, no cambia, no se adapta, no mejora, es sumamente aburrido, insulso y, un universo de puro caos ni siquiera puede existir por que no crea estructuras. Es pues necesario que orden y caos interretroactuen para generar nuestra realidad en un proceso de orden/desorden/organización tal como hemos explicado antes con la generación de las galaxias, el caos genera orden que se desordena en caos: las galaxias se generan desintegrándose y organizándose continuamente en procesos que duran millones de años.

El observador y lo observado (léase terapeuta-paciente).-
Un principio básico y necesario de la ciencia es que el observador no interactúa con el objeto de estudio, es como ‘una mosca en la pared’ se suele decir, no interviene como ser humano con sus valores y su moral, por que introduce entre él y el objeto de estudio un instrumento (pretendidamente neutro) para la recogida de los datos (uno de los más básicos es el cuestionario) donde lo humano se reduce a lo biofísico, lo complejo a lo simple y así mediante la estadística, se buscan las relaciones que existes entre los datos simplificados y luego se concluye ingenuamente que eso es lo que pasa con la totalidad del objeto estudiado. Pero sabemos muy bien que ‘lo real’ no es ni será nunca agotado ni comprendido totalmente por el conocimiento científico; explicado si, por supuesto, comprendido totalmente nunca.

Aunque la explicación científica (adjudicar valores numéricos o cualitativos a las variables de estudio) aporta cierto grado de comprensión, recalcamos la palabra ‘comprender’, porque de eso es de lo que se trata en psicosomática clínica, de comprender.

En la actualidad el modo científico de aprehensión de las cosas (tomando al ser humano como una cosa más) depende de la cultura, pero esta misma cultura se ha vuelto dependiente del modo en como la ciencia la concibe; es como la pescadilla que se muerde la cola: la ciencia produce tecnología que transforma la sociedad (microondas por ejemplo) y por retroacción, la sociedad tecnologizada transforma la forma científica de ver el mundo. Es una relación circular donde la ciencia es producida por una sociedad tecnologizada que es productora de la ciencia.

Según Edgar Morin, es preciso introducir en las disciplinas cierto grado de reflexividad consciente, es decir, reintroducir al sujeto en el conocimiento científico pues es innegable el Principio de Incertidumbre de Heisenberg. El observador no puede disociarse de la observación. Por decirlo de otro modo: el terapeuta en psicosomática clínica (que es el caso que nos ocupa) no es neutro, no trata con el otro como con una cosa susceptible de manipulación. El conocimiento que se ‘produce’ en la entrevista clínica y en las sesiones terapéuticas no es aséptico sino parcial, y relativo, caótico., está producido por la interretrointerpretación de ambas personas (actores sociales).

Psicología Avanzada Integrativa (PAI).-
En Centro CERT asumimos esta visión de nuestro trabajo conjunto y transdisciplinar; una modalidad terapéutica que nos permite llegar desde el TU y el YO a un NOSOTROS, donde los valores, los intereses y las motivaciones tiene su influencia, y en la habilidad de ambos para moverse en ese terreno pantanoso está el producto de las sesiones. Se trata de un conocimiento logrado mediante un juego reflexivo y dialogante en las fronteras de lo claro y lo oscuro, de lo pensable y sintiente y lo impensable (no sentido), algo que circula entre lo físico y lo emocional retroproduciéndose mutuamente mediante las técnicas EMDR, TIC, Cromotic, EFT, Psicosomática clínica etc. Ambos producen una terapia que los produce como terapeuta y paciente.

Esta modalidad terapéutica.-
Para terminar nada mejor que la siguiente cita de Olabuénaga e Ispizua en ‘La descodificación de lal vida cotidiana’, nos parece sumamente esclarecedora: “Una piedra dejada caer para observar la gravedad es posible que modifique su comportamiento por la observación y la medición (Principio de Incertidumbre) pero en ningún caso puede elegir. Nuestro actor social, en cambio, no solamente puede elegir sino que, además, su comportamiento puede venir determinado por una concepción verdadera de la realidad o por una falsa pero, en cualquier caso, ‘cuando los hombres consideran ciertas situaciones como reales, son reales en sus consecuencias’”.

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